miércoles, 16 de mayo de 2018

MUJERES GUERRERAS

Conozco mujeres
que de su aparente fragilidad,
hacen el arma más potente,
que con su inteligencia
disuelven puños de acero.
Mujeres comprometidas
con la causa feminista, 
mujeres, que junto a hombres,
van venciendo al agónico machismo.

Sé de mujeres que piden justicia
como indómitas luchadoras
que están ganando el presente
conquistando el futuro,
mientras tanto, educan a sus hijas
para que diluyan las sombras negras
en jardines de primavera.

Mujeres que son espejo
para las hoy crías y mañana
féminas sin complejos,
osadas y decididas en sus vidas
que conviertan a los malvados, 
en sometidas fieras desconcertadas,
encerrándolas en el país de la oscuridad.

Existen tenaces mujeres
con una fuerza, propia de titanes,
que tiran de la vida,
reinventándose tantas veces
como el destino las reta
que como aves fénix,
luchan y se levantan
fertilizando la tierra estéril,
todas las mañanas.

Cada vez más mujeres
se reconocen como hijas de Lilith,
la libre e independiente,
que no de la sumisa Eva.

Son auténticas guerreras de su destino,
amazonas, que se han empoderado
en estas nuestras batallas.
No hay futuro sin igualdad.
Este mundo o lo hacemos feminista,
o no nos merecerá la pena

                 De Ángel Rebollar (Toda reproducción, total o parcial, del documento
                                             ha de ser, previamente, autorizado por el autor)

martes, 8 de mayo de 2018

EL PODER DEL JUNCO

Brega la mar contra las rocas
que coartan su libertad,
con testaruda insistencia
y a pesar del empeño de aquellas
para intentar frenar su afán,
a pocos, las convierte en arena.

Batalla el aíre contra las montañas
que se oponen a su soberanía
e intentar frenar su deambular
y éste,con igual voluntad, las talla
dándolas caprichosas formas,
en constante cambio.
Transformándolas en más arena.

El aire y la mar nos muestran
su aparente incansable fuerza,
la tenacidad de su fingida resolución
con la que nos amenazan,
el poder efervescente
de su energía desbordada.
De nada sirve oponerse con rigidez,
ofreciendo la amplitud de nuestros frentes.

Cuando azota el huracán
o el tsunami se exalta,
hay que fijarse en el junco.

Sólo el junco ha apredido
a aparentar mostrarse vencido,
como un reverente redentor.
Con la propia fuerza del aíre
se deja mecer, paciente, esperando
que,el agotamiento del viento llegue
y las aguas se apacigüen,
para que, así, majestuoso
volver a erguirse,
porque sabe que tarde o temprano,
tanto el aíre como el agua
buscan su remanso,
después de la tormenta.

Aprendamos del junco
que simula dejarse vencer,
pacientemente, para seguir ganando.

                 De Ángel Rebollar (Toda reproducción, total o parcial, del documento
                                             ha de ser, previamente, autorizado por el autor)

martes, 1 de mayo de 2018

COMO UN FUNAMBULISTA CIEGO

                                          La libertad cuesta más que el sometimiento

Como un funambulista ciego,
sobre un alambre tenso
en una triste noche oscura,
buscando la esencia del instinto
que la vista entorpece.

Así, se yergue la libertad,
sin el corsé de la razón
que la esclaviza,
como lo hace el pensamiento puro, 
huido de los filtros que lo castran.

Somos libres, sin querer,
de manera inconsciente,
por la fuerza insistente
que nos obliga y enriquece,
lo somos por el hecho de vivir, por nacer.

Luego, empezamos a caminar
por las reglas y preceptos
de la timorata sociedad,
con dogales que van ahogando
el instinto que, extinto, nos doblega
y así, de ser vamos dejando,
para estar ya convertidos
en educados autómatas.

Entonces, de a pocos, nos van cultivando,
como dicen, los que ordenan las vidas,
aquellos que ponen las reglas del  mundo,
los señores que te roban los días
y te sacan un billete, por ti pagado,
para la montaña rusa de los vértigos
impenitentes de hormonales estructuras,
donde la inteligencia sensorial
nos aboca a descorchar
emociones, convenientemente contenidas.

Para romper los miedos imbuidos,
hemos de cortar los lazos de la razón, 
el confort del camino conocido,
desandar las rutas que nos marcaron,
desobedeciendo el programado rumbo
y volver a caminar, por el alambre oscuro
como un funámbulo, con los ojos vendados
para, de nuevo, encontrarnos 
con el vacío de la sensual sexualidad despierta,
de esas noches en las que tropezamos
con aquellos, tan deseados, 
desiertos de libertad.

                  De Ángel Rebollar (La reproducción, total o parcial, del contenido
                                             ha de ser, previamente, autorizado por el autor)


jueves, 12 de abril de 2018

HOMBRES MENGUADOS

Hay hombres
que ven y miran
a las mujeres,
como al pasto las vacas.

Hay hombres que así
se desnudan de la dignidad,
convirtiéndose, sin vivir,
en trozos de carne enajenada,
ambulante,como sustancia
desposeída de lo que,
el respeto significa.

Hay hombres que vagan,
por un mundo menguado,
buscando hembras.
Partidos como tuertos
que se hurtan
de la mitad de la existencia.

Hay hombres que sólo
ven en la mujer,
un objeto a poseer,
un recipiente de carne
donde evacuar sus necesidades,
de tal forma que pierden
el valor de su inteligencia
y la emoción de sus sensibilidades.

Hay hombres muy pequeños
que van arrastrando su idiotez
desnortados, errantes, insatisfechos,
con un aura de pena terrible.

Pobres hombres 
que persiguen dominarla
y si no lo consiguen
la matan, mostrando la nimiedad
de su triste existencia.

Nunca sabrán lo que es la totalidad,
de lo que la vida nos ofrece.
No mires a esos seres,
no seas vaca de esos astados,
déjalos a ver si crecen
y de no ser, que el Sol
junto con el aíre, 
hagan mojama de ellos.

                      De Ángel Rebollar (Cualquier reproducción, total o parcial, del contenido
                                                       ha de ser, previamente, autorizado por el autor) 

martes, 10 de abril de 2018

HACE ALGUNOS AÑOS, QUERIDO COUSO


En memoria de José Couso, periodista español, asesinado por el ejército americano, el 8 de abril de 2003, en Bagdad, Iraq

Hace algunos años
que nos faltas,
que tu mirada
ha dejado de enseñarnos
la verdad de los excesos
de los poderosos
y los crímenes y abusos
que sus ejércitos infringen
a los más débiles.

Hace unos cuantos años
que aquellos impunes soldados
asesinos, protegidos
desde el escondite acorazado,
de un sofisticado tanque americano,
fijó en ti su cañón,
para hurtarnos tu visión
de tanta brutalidad sin sentido.

Hace algún tiempo
y parece que fue ayer,
que aquel negro sargento
y otros dos blancos, pero oscuros,
soldados asesinos,
del mayor ejercito del mundo,
decidieron acabar con tu vida
de la manera más ruin
y cobarde, como si de un juego
de la play, se tratara.

Hace ya casi una eternidad
que te estamos echando en falta,
a pesar de que estás patente,
de manera constante,
en el corazón de los que te admiramos.

Hace demasiados años
que esperamos, si ésta existiera,
que actúe la Justicia Internacional,
la que el servil y corrupto, M.Rajoy, te negó,
así te vendió, este patriota de banderita,
para satisfacción del gobierno americano,

Hace algunos largos 
e interminables años,
que nos faltas y no te olvidamos,
ni lo haremos,
añorado y querido Couso.


                 


De Ángel Rebollar López  (Toda reproducción, total o parcial, del contenido, ha de ser, previamente, autorizada por el autor)

martes, 20 de marzo de 2018

ÉSTAS NO SON MIS GUERRAS

Éstas no son mis guerras,
en las guerras,
en todas, se matan entre los parias
de una y otra trinchera,
para que con nuestras sangres humanas,
sigan enriqueciéndose
y así continuar explotándonos, aquellos que las crean.

Éstas no son mis banderas,
nos dan trapos de colores, como cebos,
para diferenciarnos
y odiarnos hasta matarnos.
La mía es blanca, como la paloma de la paz.

Éstos dioses no son míos.
Nos hablan de seres celestiales.
bien saben aquellos
lo poco que valen,
nos mienten, a unos y otros,
con religiones diferentes,
cuando ellos adoran al mismo becerro de oro.

Éstas no son mis patrias,
nos engañan con las patrias,
las de los señores que se quedan en casa,
cuidando y alimentando a sus retoños,
con el productos de nuestra sangre derramada.
No siento más patria que la de mis conciudadanos,
con los que lucho,
contra un mundo colmado de injusticias.

Es tan fácil de comprender la trampa,
tan sencillo entender
que el de enfrente no es mi enemigo
que mi vida y la suya, tienen el mismo resumen,
que él y yo sufrimos idéntica explotación,
que sus hijos y los míos, 
ambos, tienen la misma falta de futuro,
que nos llevan a la guerra para seguir esclavizados,
por los señoritos que nos mandan.

Es sencillo comprender,
que entre los que nos matamos,
somos más iguales,
nos unen más cosas, entre nosotros,
que con aquellos que se semejan
a los carroñeros
que se enriquecen y negocian,
con nuestras penurias y sacrificios.

Por todo ello lanzo mi grito.
¡¡Ni dios, ni amo, ni patria, ni bandera, ni rey!!


                De Ángel Rebollar (Toda reproducción, total o parcial, del contenido,
                                                       ha de ser previamente, autorizada por el autor)